Familia Gabrielista - Madrid-La Aguilera
Viernes Santo
S. Gómez
Viernes de dolores, la cruz levantada.
El gallo cantaba y Pedro mentía
el pueblo gritaba, el justo sucumbía,
gozaba el infame. ¡Maldita manzana!
Los labios de Judas que no se quemaron
al dar aquel beso con hipocresía;
nostalgia fallida en la lejanía,
sucesos benditos que entonces pasaron.
El ¡o felix culpa! canta la liturgia.
Bendita la culpa que nos mereció
tan grande, glorioso y santo Redentor
mudando aquel mal, ¡divina taumaturgia!
El Cristo mostraba que el verbo morir
es infinitivo del término amar.
Eterno es el duelo del bien y del mal
de vida y de muerte, pero hay que vivir.
La cruz de la muerte es el árbol de vida.
La Resurrección transformó la negrura
de aquel árbol seco empapado en tristura
en verde esperanza de Pascua florida.